sábado, 27 de julio de 2013

FÓRMULA 1 GP Hungría Hamilton apacigua a Vettel


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    Lewis Hamilton, durante la clasificación de Hungaroring. | AFPLewis Hamilton, durante la clasificación de Hungaroring. | AFP
    El británico logra su cuarta pole del año, tras superar en la última vuelta a Sebastian Vettel, que ya saboreaba la primera posición de la parrilla

     
    • Fernando Alonso, quinto, promete batalla en una carrera que se presenta durísima por el calor y la dificultad de la pista húngara
    • En el álbum de la carrera deportiva de Fernando Alonso, el circuito de Hungaroring tiene algunas imágenes inolvidables. Aquí ganó su primera carrera, en 2003, aquí estalló definitivamente la guerra con Lewis Hamilton en 2007, con aquel frenazo en el 'pit lane' y aquí dejó el español en 2006 bajo la lluvia una remontada estrepitosa en la salida (16º en parrilla y líder seis vueltas después). Mañana, en esta calurosa edición de 2013, tendrá que mover mucho y bien los cubiletes para dejar otro domingo para el recuerdo, aunque en esta pista nunca se sabe. Arrancará quinto, rodeado como habitualmente, obligado como siempre a salto de altura en la salida. [Así queda la parrilla de salida]
      La victoria le queda lejos, a priori, a pesar de la leve mejoría del Ferrari, un coche tierno que intenta encontrar el camino. Se quedó a cuatro décimas de la 'pole' de Lewis Hamilton, listísimo en la última vuelta para arrebatar el premio a Sebastian Vettel, el líder del mundial. Un giro estupendo del inglés le dio la foto del sábado, aunque en Mercedes no se ven con fuerzas suficientes para mantener el mando mañana en las 70 sofocantes vueltas que se esperan.
      Los Lotus (tercero Grosjean y sexto Raikkonen) siguen en el bloque de aspirantes, más adversarios a despejar por parte de Alonso. Aunque el gran problema del español es que su gran adversario viaja en turborreactor.
      Sebastian Vettel circula en un Red Bull potente y veloz, robusto ante los temblores de los demás. Los baches de Budapest apenas son nada para el coche austriaco, que los devora sin molestia alguna, mientras los adversarios faenan a bandazos. Música y ruido.
      El Ferrari, así y todo, asoma la cabeza y promete guerra mañana, en la ruta larga y de supervivencia que asoma. Calor, ruedas de vainilla y esfuerzo físico agotador de los pilotos. Sólo quedarán los más fuertes, y Alonso en los pulsos de músculo es temible. La salida, con Hamilton y Vettel en la mirilla, se presenta apasionante.

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