lunes, 29 de julio de 2013

FÓRMULA 1 Mundial Otro difícil cumpleaños

  1. Fórmula 1
Calendario

  1. Hace un año tenía 42 puntos de ventaja sobre Vettel; hoy está a 39
  2. 'Hay que mantener la calma y mejorar el coche', urgía el asturiano
  3. "Se acerca tu cumpleaños, Fernando. ¿Qué quieres de regalo?". Y Alonso, que este lunes cumple 32 años, contesta sin vacilar: "Un buen coche". La conversación entre Ferrari y el piloto asturiano pudo tener lugar en Hungaroring, Nürburgring o cualquier otro punto del planeta desde aquel mágico mediodía de Montmeló. La última victoria de su cuenta, en la que su número de triunfos es también de 32, tras aquel contundente doblete ferrarista sobre el ardiente asfalto catalán. En el 'paddock' de Hungría, como en Alemania, unas semanas antes, ajeno a la fiesta del podio, volvió a exigir un bólido en condiciones con el que mantenerse en la batalla por el Mundial. Consciente, eso sí, de que ahora mismo "la superioridad de Red Bull es aplastante". Tendrá que soplar las velas con mucha fuerza para que el deseo se convierta en realidad.
    La tarde del domingo en Hungría fue algo así como un 'déjà vu' de lo vivido en Alemania. Después de tres semanas de trabajo, con unos tests en Silverstone entre medias, el resultado sobre la pista fue casi idéntico -cuarto y quinto, respectivamente-, como también la rueda de prensa y el tono posterior a la carrera. Poco o nada ha cambiado en este mes de julio de sed y apetito extremos. Tiempo de migajas en el que, sin embargo, Fernando trata de encontrar el lado positivo. "Después de estas malas carreras, entre comillas, sólo perdimos cinco puntos con Sebastian", analizaba con la mirada fija en la vuelta de las vacaciones. Con el viejo Spa en su punto de mira.
    En un año las cosas han cambiado de forma radical. La temporada pasada tomaba el avión desde Budapest como jefe del Mundial. Líder sólido, sin apenas fisuras tras un verano genial plagado de tardes de ensueño como las de Hockenheim, Silverstone o Valencia. Con dos 'poles' en el bolsillo. Y, sobre todo, con 31 puntos más que en la actualidad. Con 40 sobre Mark Webber, segundo clasificado, y 42 respecto a un entonces irregular Sebastian Vettel, lejos de la versión que le coronaría en otoño como tricampeón.
    Ahora es tercero en el Mundial, a un punto de Raikkonen y 39 de Vettel, el dueño de ese 'aplastante Red Bull'. Su 'F138', fornido y vigoroso en el arranque del campeonato, insuperable hace dos meses en Barcelona, ahora tiembla en su galope y se muestra tímido en cada curva. Apenas queda rastro de aquel bólido que le arrancó más de una sonrisa en el primer tercio del Mundial y que ahora, con la modificación en los compuestos de los Pirelli, persigue sin apenas consistencia un lugar en el podio cada domingo.
    Qué mejor regalo de cumpleaños que volver ver trotar a su colorado cavallino al ritmo de esos toros en estampida de Vettel y Webber. Sorteando venenosas las flechas plateadas de Hamilton y Rosberg. Superando esas incómodas balas negras de Kimi y Grosjean. Esos bólidos que a día tanto envidia y con los que sueña estar a la altura cuando la Fórmula 1 vuelva a escena en Spa (Bélgica), el próximo 25 de agosto.
    Alonso ya se ha visto en otras similares con Ferrari, como en su primera temporada en 2010, cuando el verano lo dejó lejos del objetivo y el otoño le permitió luchar por la corona hasta el último episodio. Llegó a estar a 41 puntos del líder, Lewis Hamilton, con sólo seis carreras por delante, tras un cero, precisamente en territorio belga, y suspiró por el título hasta el final. "Hay que mantener mucho la calma, hay que mejorar el coche, sí; hay que ir mucho más rápido, sí; hay que acabar delante de él, sí; y esto no será fácil". Esa es la receta del asturiano ante un futuro difícil. Ante otra misión imposible, una más vestido de rojo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada