miércoles, 31 de julio de 2013

Se despierta y descubre que su perro se ha comido uno de sus testículos

Un ciudadano de Trumann, Arkansas, no va a olvidar fácilmente la mañana del pasado lunes, cuando una fuerte sensación de ardor en el bajo vientre le despertó para descubrir que su pequeño perro se había zampado casi por completo uno de sus testículos.


Según indica el informe de la Policía local, el propietario de este ‘Cujo‘ en miniatura, que es paralítico de cintura para abajo, escuchó entre sueños los gruñidos de la fiera. Al abrir los ojos descubrió una escena dantesca: su cuerpo reposaba sobre una mancha de sangre y su can, rescatado de la calle hace pocas semanas, mordisqueaba los restos de una de sus gónadas. La hambrienta mascota no tuvo problemas en acceder hasta esa parte tan sensible de la anatomía masculina, porque el hombre acostumbra a dormir desnudo.
Como todos los sucesos trágicos, la historia no tuvo un final feliz. El animal fue sacrificado y el Departamento de Salud de Arkansas analizará sus restos para descartar que tuviera la rabia o cualquier otra enfermedad canina ya que estaba sin vacunar.
Por su parte, el dueño fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de San Bernardo (el nombre del centro médico parece puesto adrede). Tras una exploración minuciosa de la zona afectada, el equipo de facultativos determinó que el paciente había perdido totalmente el testículo derecho y tenía gravemente afectado el izquierdo. Un desastre que ni la mejor de las cirugías podrá reparar.
PD. El pobre hombre buscó la tierna compañía de una mascota y metió un ‘diablo’ en casa.

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