martes, 6 de agosto de 2013

El touchdown más emotivo de los Cleveland Browns

fútbol americano | nfl
Un niño de cinco años superviviente de cáncer, estrella del último entrenamiento del equipo de la NFL
El touchdown más emotivo de los Cleveland Browns
cleveland browns
 Ryan Encinas corre para anotar el touchdown
A sus cinco años Ryan Encinas, manos diminutas, escaso metro de altura y sonrisa imborrable, robó el corazón de las más de 24.000 personas que acudieron al FirstEnergy Stadium de Cleveland para ver el último entrenamiento de los Browns. Ryan anotó el touchdown de la pretemporada, uno que jamás olvidarán los jugadores del equipo de la NFL.


Una carrera de 40 yardas para la felicidad de Ryan Encinas, el joven protagonista del entrenamiento de los Browns, que tuvieron un gesto amable con el pequeño para celebrar que Ryan ha dejado atrás un blastoma pleuropulmonar, un extraño tipo de cáncer contra el que ha luchado los últimos años.
 
Ryan apareció sobre la hierba del FirstEnergy Stadium de cleveland al final del entrenamiento ataviado con los colores de los Browns, el número 1 a la espalda y casco reglamentario. Después de chocar su pequeña mano con las estrellas del equipo llegaba la hora de la verdad: debía correr casi 50 yardas para anotar un touchdown. El pequeño Ryan recibió el balón del quarterback Brandon Weeden y Trent Richardson, running back del equipo, le guió para esquivar a la defensa hasta la línea de fondo, que atravesó bajo una enorme ovación del público. «Estar en ese estadio con todo el mundo gritando su nombre, animándole, es increíble», explicaba Robert Encinas, el padre del chico, feliz por superar una pesadilla que comenzó hace dos años. Ryan pasó de ser un niño de tres años muy despierto a estar casi siempre cansado. Los padres pensaron que se trataba de un resfriado o una alergia. «Probamos un montón de tratamientos y nada parecía funcionar hasta que un día su respiración cambió. Estaba pálido, muy cansado», recuerda Angela Bozic, madre del crío. Una operación complicada «Fue también lo primero que pensaron los médicos cuando le llevamos a urgencias, pero después de una radiografía me llevaron a un pasillo y recuerdo que me dijeron "no estamos seguros de lo que tiene en su costado izquierdo, pero es preocupante, vamos a traer a un cirujano". No me dí cuenta de lo que pasaba hasta que dijeron la palabra "tumor", entonces fue cuando realmente me asuste», explica Angela. El tumor era tan grande que intentaba empujar el corazón y había desplazado a la tráquea, que fue a su pulmón izquierdo. Los médicos pudieron extirparle el tumor, del tamaño de un balón de fútbol, pero Ryan perdió gran parte del pulmón durante el proceso. «Nos dijeron que debido a la agresividad del tumor le daban un 40 por ciento de posibilidades de sobrevivir. Comenzó la quimioterapia de inmediato. Cuando entró al hospital le pusieron ventilación mecánica porque solo le funcionaba uno de los pulmones», añade la madre. El pequeño luchó contra todo y salió adelante. «Fue increíble, a pesar del dolor no tenía miedo de los médicos o enfermeras», cuenta Angela. Ahora, superada ya toda esa pesadilla, Ryan es un chico feliz. A principios de la semana acudió a un entrenamiento de los Browns. Se llevó los autógrafos de algunos jugadores e incluso retó a algunos a medirse en una carrera sobre la hierba. «Después de todo por lo que ha pasado, después de la cirugía que le dejó con medio pulmón en su costado izquierdo, es increíble», sentencia la madre del chico. Los Browns ya saben que nada puede frenar a Ryan.

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