jueves, 15 de agosto de 2013

Prevención ante los fraudes con tarjetas de crédito

                                      Pague anónima y cómodamente. Sin verificación de crédito.
Obviamente uno de los grandes miedos de todos los usuarios de tarjetas de crédito tiene que ver con los posibles fraudes que se pudieran cometer con nuestras tarjetas, y, desde luego, con los problemas derivados de cuestiones como robos o mala utilización de nuestras tarjetas.


Además de cuestiones obvias ya incluidos en el producto como pueden ser los seguros antifraude, o los seguros contra robo de tarjeta, es cierto que, sin existir un método infalible, si podemos aplicar una serie de cuestiones de prevención que pueden ayudar a evitar los problemas con las tarjetas.
La primera prevención es simplemente de sentido común, mantener siempre el control sobre las tarjetas de crédito en los momentos clave como los pagos. No perder de vista nunca la tarjeta, y evitar los tiempos largos de exposición de la misma, y por supuesto cuestiones evidentes como no olvidar retirar la tarjeta después de un uso en el cajero o comercio.
Es menos frecuente, pero no significa que no puede ocurrir, que la numeración de nuestra tarjeta de crédito pueda aparecer en determinada documentación propia, que eliminamos con poco cuidado. Esto también debe evitarse, en la medida de lo posible a la hora de deshacernos de la documentación bancaria debemos hacerlo de manera concienzuda para que no figuren datos relevantes en ella.
Por supuesto no revelar información sobre nuestra propia tarjeta es un elemento clave, del que se han aprovechado mucho los primeros años de Internet a través de cuestiones como enlaces falsos, u ofertas comerciales fraudulentas, debemos tener mucho cuidado en este sentido, y en caso de duda a la hora de las compras, es mucho más interesante trabajar con productos como las tarjetas virtuales que presentan un grado de peligro mucho menor que con opciones más complejas como las propias tarjetas de crédito.
Es muy interesante mantener un control constante sobre los movimientos detallados de nuestras tarjetas de crédito, mensualmente podemos acceder a estos extractos, y desde luego es un momento más que apropiado para poder detectar posibles transacciones no autorizadas, que sin duda tendrían que ver con un caso de fraude. En este caso, tanto como en situaciones de robo o similar, el paso número uno debe ser la comunicación automática con el emisor de la tarjeta; debemos tener en cuenta que cuanto antes lo creemos el uso de la misma antes limitaremos las posibles operaciones fraudulentas.

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